Documentos-Fuentes

 

Hemos llegado a Esquel, que es un pueblo cordillerano en for­mación y que se esconde en el estrecho abrazo de las montañas que preside el cerro Pedro Llano con sus 2.800 metros. Esquel es el asiento de la Inspección Seccional de Escuelas 10º, a cuyo cargo se hallan gran número de escuelas rurales, en su mayoría fronterizas.

 

Me preguntas como me fuí de allí y que impresiones he traído.

Siendo algo viejo ya en el campo de la Patagonia, tengo poco lugar para los sentimientos.

 

Hemos recibido una carta de Madryn bajo este epígrafe, y firmado por el señor J. Poschke, á la que nos creemos en el deber de dar publicidad, al menos en su parte principal. Es evidente que nuestros vecinos del Puerto andan muy poco contentos, en varios respectos, con la reglamentación dé la vida pública en esa. Y igualmente claro es que nuestras páginas no deben prescindir de tentativas hacia reforma indicando la presencia de un espíritu cívico tan admirable.

 

Por fortuna, a las seis de la mañana dejó de llover, pero se cirnió una densa niebla. La carreta donde cargamos el equipaje debió hacer un amplio rodeo para llegar al puerto, mientras nosotros, resoplando y jadeantes, bajamos a los tropezones las empinadas cuestas que los patagones llaman calles. Los peones del puerto habían encendido una gran fogata cerca del embarcadero, en parte para calentarse, en parte para favorecer la orientación, pues la iluminación de las calles es bastante deficiente en Patagones, en particular cuando hay bruma.

Gobernación Indígena de las Manzaneras

Rio Caleufu Febrero 12 de 1880

Al Sr Don Francisco P. Moreno 

Querido compadre bajo esta atenta de hoi saludo a U. y deseo lo pace felizmente en unión de las personas de sus acompañados; yo quedando con los míos a dios gracias buenos, a disposición de U., mui carísimo compadre después de saludar a U. tengo el honor de condicionar a mi suegro el cacique S. Chacayal mi hijo Truquel Sayhueque y mi secretario señor Loncochino para con por medio de esta y de cuyos señores manifestarle mis entrañables sentimientos de U. al tomar un regreso al punto de la avilación de mi prima hermano modesto Incayal, tan silencioso sin que yo su compadre haya hecho motivos suficiente ni en la manera ni en pensamientos jamás con nadie.