Historia

La economía ortodoxa ignora el hecho de que las prácticas

puedan tener otros principios que las causas mecánicas o la

intención consciente de maximizar la utilidad (Bourdieu y

Wacquant 1995:82).

 

Hubo un día en que la historia nos dio la gran oportunidad de ser un país con gloria o un granero colonial. Pero faltó grandeza de tener buena visión por tapados de visón y perfumes de París. Quisieron de este país hacer la pequeña Europa. Gaucho, indio y negro a quemarropa fueron borrados de aquí...” 

Los Piojos, 1999.

 

Eneas Pedro Arienti vivió gran parte de su vida a orillas del río Senguer. Desde un principio se destacó participando de las primeras actividades sociales que allí se gestaron antes de constituir la primera Comisión de Fomento, agrupación en la que, además de integrarla, se ocuparía de promover la fundación de otras instituciones básicas para el crecimiento del lugar. Estos intentos tempranos de reunir a unos pocos vecinos, que constan en la primer acta, darían lugar a la fundación de lo que hoy se conoce como el poblado de Facundo.


La historia de la humanidad es una historia de despojos. La historia de América refleja el despojo permanente que el europeo, a sangre y fuego, con la cruz y la espada, hizo al indígena americano. Y luego, las leyes, las escuelas, la religión formal, la cultura dominante.

 

La alborada del 14 de setiembre de1941 consagró una transición que, setenta y un años más tarde, seguiría dando que hablar. Moría Francisco Bravo, un ignoto chacarero de San Pedro del Atuel, y volvía a nacer a los cuarenta y siete años —como un milagro de la palingenesia—  Juan Bautista Bairoletto.